FEBRERO 26, 2026
En el Chelsea Flower Show 2025, uno de los eventos de paisajismo más influyentes del mundo, el paisajista Nigel Dunnett presentó el Hospitalfield Arts Garden, una propuesta que explora la plantación sobre dunas de arena como base conceptual y material del proyecto.
Su diseño se apoya en una idea fundamental del paisajismo contemporáneo, profundamente influenciada por el pensamiento de Beth Chatto y su célebre principio: “la planta correcta en el lugar correcto”.
Este enfoque propone un cambio de paradigma: en lugar de modificar el suelo para adaptarlo a determinadas especies, se seleccionan plantas capaces de prosperar en las condiciones existentes. Suelos secos, drenantes o de baja fertilidad dejan de ser una limitación para convertirse en el punto de partida del diseño.
La propuesta de Dunnett trabaja precisamente desde esta lógica. Las dunas, compuestas por sustratos minerales, crean un entorno exigente donde la vegetación seleccionada expresa su capacidad de adaptación y resiliencia. El resultado es un paisaje dinámico, coherente y profundamente conectado con su contexto.
Más que imponer una forma, el jardín revela las cualidades del lugar.
Inspirados por esta mirada, desarrollamos a fines del año pasado en la Casa de Arte y Diseño el proyecto “Una pausa de verano en la obra”, una instalación que traslada ese principio a nuestro propio contexto material y cultural.
El proyecto propone detener el ritmo de la construcción y generar un espacio de descanso dentro de la obra. Las dunas, construidas con piedra y pedregullín de distintas tonalidades, evocan un paisaje en reposo, donde la materia adquiere protagonismo y el tiempo parece desacelerarse.
Las piedras lajas definen recorridos suaves que acompañan las ondulaciones del terreno, mientras que las especies vegetales fueron seleccionadas por su capacidad de prosperar en suelos minerales, soleados y bien drenados, respetando las condiciones existentes del lugar.
Este gesto no es solo técnico, sino también conceptual: diseñar con el sitio, no sobre él.
Los andamios, elementos propios del trabajo en obra, fueron resignificados como soportes para hamacas paraguayas, transformando símbolos de esfuerzo en dispositivos de descanso y contemplación.
En el centro, un fogón convoca al encuentro, evocando el ritual del asado de obra y los momentos compartidos que forman parte de todo proceso constructivo.
“Una pausa de verano en la obra” es un homenaje a quienes construyen y crean. Una invitación a detenerse, observar y reconocer que la pausa no interrumpe la obra: la completa.